Para los prisioneros de la mente,
para los angustiados del amor,
para los héroes sin hazañas,
para los deseos no cumplidos,
para los hechiceros sin conjuros,
para los estudiantes sin herencia...
para quienes la palabra es la única esperanza
de escapar del frío dolor
de la indiferencia y el olvido...
Para ellos dedico mis esfuerzos
para que su palabra
trace con fuerza
el deseo de vivir...